Las delegaciones de Rusia y Ucrania se reunieron este lunes en Estambul para una nueva ronda de conversaciones de paz, la segunda en poco más de dos semanas, bajo la mediación del ministro de Exteriores turco, Hakan Fidan. Sin embargo, las expectativas eran bajas, dado el recrudecimiento de los combates durante el fin de semana.
El ministro de Defensa ucraniano, Rustem Umerov, encabezó la delegación de Kiev, mientras que el asistente de Vladimir Putin, Vladímir Medinsky, representó al Kremlin. El presidente ucraniano Volodymyr Zelenskyy advirtió que, si las negociaciones no logran avances, se requerirán nuevas sanciones internacionales contra Rusia.
La reunión ocurre tras una operación militar sin precedentes en la que Ucrania atacó simultáneamente cuatro bases aéreas rusas ubicadas a miles de kilómetros, destruyendo más de 40 aeronaves. Los drones fueron lanzados desde camiones en cinco regiones, lo que sorprendió a las defensas rusas. El jefe del servicio de seguridad ucraniano, Vasyl Maliuk, describió el ataque como “una gran bofetada a la potencia militar de Rusia”.
En respuesta, Rusia desplegó el mayor número de drones sobre Ucrania desde el inicio de la guerra, con 472 aparatos en un intento por saturar las defensas aéreas ucranianas. Las ofensivas afectaron zonas civiles y fueron calificadas como parte de una campaña intensificada.
A pesar de la reanudación del diálogo, expertos consideran improbable un avance inmediato. El Instituto para el Estudio de la Guerra indicó que Rusia podría estar usando las negociaciones para ganar tiempo en el campo de batalla. Los esfuerzos liderados por EE.UU. para lograr un alto el fuego también han fracasado.
Zelenskyy cree que los reveses militares rusos podrían presionar a Putin a negociar. “Rusia debe sentir lo que significan sus pérdidas, eso es lo que la empujará hacia la diplomacia”, dijo en una cumbre en Lituania con líderes nórdicos y de países de la OTAN.
Mientras tanto, los combates continúan intensamente a lo largo de la línea del frente. Ataques rusos en las regiones de Jersón y Zaporiyia causaron la muerte de al menos ocho personas y dejaron a decenas de heridos, incluidos niños. Ambos países continúan atacando territorio enemigo con drones y misiles.
Las defensas ucranianas afirmaron haber interceptado 52 de los 80 drones rusos lanzados durante la noche, mientras que Moscú aseguró haber derribado 162 drones ucranianos en ocho regiones y sobre Crimea. El conflicto, que ya supera los tres años, sigue sin un horizonte claro de solución.



